Desde mediados de año se gestaban las ideas. En cada reunión de cumpleaños o de otra índole, se conversaba sobre el tema para preparar la navidad y pasábamos el resto del año aportando ideas. Éramos muchos, suficientes adultos y niños para programar el evento más esperado por todos. Comenzando noviembre ya había una fecha de reunión informal para el rito de los papelitos del intercambio y la distribución de lo que cada quién debía llevar. El resultado era secreto, en teoría nadie debía comentar ni a su núcleo familiar, quién le había tocado. Había normas que cumplir: Los adultos teníamos derecho a disfrutar del canje de los presentes y cada navidad se variaba la logística para no aburrirnos. Los pequeños gozaban de la llegada de Santa Claus y la apertura de los regalos. Los niños preguntaban cuándo podrían participar en el intercambio. La norma era que hasta los 12 años no podían incluirse, así que ellos esperaban ansiosamente cumplir la edad requerida para gozar del...
Comentarios
No nos invitaron pa la piñata. Coño esta gente desde que se volvió Chavista no nos invitan porque saben que les echaremos la partía pa´tras!
Perra mas vale que me tengas mi cotillón el 24 porque si no.. ay mamá... te revisaré hasta el closet!!
La Cabrona Mayor
Esta nos llevará a dar la vuelta a la manzana en el carro nuevo. Lleven Griffin blanco, para ponerle los comentarios en los vidrios.. vaya pues que haremos graffiti pa que le de pena con los vecinos jajajajajaja